Ponte en sus zapatos
Ouma no hubiera notado que era diferente a los demás niños si
sus padres no se hubieran empeñado en ocultar su defecto:
sus pies...

Ouma no comprendía el rechazo que generaba en las demás personas el ver sus pies.
Ouma sabía que sus zapatos rojos jamás soñarían codearse con zuecos de madera.
Pensaba que eran los mas vulgares y pobres dentro de las clases de zapatos.
Sus zapatos rojos creen que los zuecos son grotescos y que lo único que saben hacer es generar callos en los pies.
Sus zapatos rojos querrían estar hechos de piel. Ellos le obedecen. A veces los lleva a bailar.
Las damas bailan enfundando trajes imposibles. Algunas de ellas son muy elegantes y tienen mucho dinero.
Van calzadas con Manolo´s de tacón stiletto.
Cuando las ve, los zapatos de Ouma se salen de sus pies y se van trás las sandalias.
Tienen complejo de inferioridad, ellos quisieran ser elegantes. Tienen suela de plástico y quisieran tener suela de cuero.
Se enamoraron de unos mocasines pero no soportaron que no tuvieran cordones para hacerles el nudo todas las mañanas, para ocuparse de ellos.
Están acomplejados por ser rojos, se sienten vulgares, y le dicen que son para putas.
Creen partenecer al proletariado trabajador entre las múltiples clases de zapatos que pueblan este planeta.
Ellos querrían ser un par de zapatos negros, que ilusos, el negro es la ausencia de color aunque muchos lo entiendan elegante.
Pero Ouma los ama, por que son los únicos que ocultan su defecto, por que la elevan, aunque ellos de vez en cuando
huyan detrás de unos Manolos y la dejen desnuda pensando que sus zapatos rojos son, ese accesorio imprescindible para caminar por la vida.
Y hasta ahora así sige, calzando cosas, y viva.
- Zapatos, si me estais leyendo escribid, que os echo de menos pequeños.-






ser_anonimo dijo
meterse en los zapatos de otro es, con mucho, una difícil tarea, puede ocurrir que tu vida se descomponga en cuadraditos de imágenes irreconocibles...
7 Septiembre 2007 | 09:54 AM